¡Nadie puede con ella! Alya entra a la fuerza en la mansión tras el secuestro de su hijo
Cihan se ha salvado de milagro, pero el mensaje está claro: por su hijo, Alya es capaz de reducir la mansión Albora a cenizas.
La tensión en Mardin ha llegado a un punto de no retorno. Siguiendo las órdenes de Sadakat, los hombres de los Albora se han llevado al pequeño Cihan Deniz a la fuerza, arrancándolo de los brazos de Alya en casa de Nare. Pero la matriarca no contaba con la fuerza de una madre desesperada.
Al llegar a la mansión y ver que no le dejaban entrar, se ha puesto al volante de su camioneta y ha acelerado a fondo, echando la puerta abajo ante la mirada atónita de todos.
Cihan, que se encontraba justo delante de la entrada, ha tenido que apartarse en el último segundo para no morir. Junto a él, Kaya y el resto de los hombres que trabajan para la familia han sido testigos de cómo Alya ha roto todas las reglas de Mardin en un segundo. “Yo también sé cargarme cosas”, le ha dicho a Cihan.
Así, la joven ha dejado claro que no le tiene miedo a nada ni a nadie. Ni el poder de Sadakat ni las armas de sus hombres han podido frenar a una mujer que solo tiene un objetivo en mente: sacar a su hijo de ese lugar como sea.
Esto ha dejado a los Albora humillados en su propia casa. ¿Qué consecuencias tendrá este acto de rebeldía? Sadakat no perdona, pero Alya ya ha demostrado que, cuando se trata de Cihan Deniz, es la mujer más peligrosa de toda la región.