Los alimentos que pueden estar malos, aunque no huelan mal: las señales que debes vigilar
Luis Alberto Zamora advierte de que el olor no siempre basta para detectar alimentos en mal estado y explica qué cambios de textura, envase o moho deben alertarnos.
Aunque un alimento no desprenda mal olor, puede contener bacterias peligrosas. Luis Alberto Zamora recomienda fijarse en envases hinchados, grietas en huevos, verduras sin firmeza o superficies babosas en carnes y pescados.
El moho tampoco debe tomarse a la ligera. En alimentos blandos como pan de molde, fruta o queso fresco conviene tirar todo el producto, mientras que en alimentos duros puede retirarse la zona afectada dejando margen de seguridad.