“No me tocarás jamás”: el humillante pacto de Nare con Ozkan para seguir casados
Atrapada en casa de su marido por orden de su madre, Nare ha decidido jugar sus propias cartas y cerrar un trato con Ozkan para sobrevivir a un matrimonio que detesta.
El regreso de Nare a casa de Ozkan no ha sido el de una esposa arrepentida, sino el de una mujer que ha tocado fondo. Tras ser arrastrada por los hombres de Sadakat, Nare se ha enfrentado a la realidad: su marido no la quiere a ella, sino al poder que su madre le ha puesto en bandeja. “A ti solo te importa el dinero y el poder de los Albora”, le ha dicho.
En una conversación, Nare ha sido más clara que nunca sobre sus sentimientos por Sahin: “Siempre lo he querido y siempre lo querré”. Pero, consciente de que no tiene escapatoria, le ha propuesto a Ozkan un negocio para mantener las apariencias ante el pueblo y ante la ambiciosa Sadakat.
El trato es, prácticamente, una condena. Nare ha prometido no volver a ver a Sahin jamás a cambio de que Ozkan no vuelva a ponerle la mano encima. “Seremos meros compañeros de piso. No me tocarás y dormiremos separados”, ha pedido ella.
Él, viendo que puede tener el control de los Albora sin necesidad de afecto, ha aceptado el trato. Nare ha salvado su integridad física, pero ha aceptado vivir en una cárcel de oro para siempre.
